Tener a tan solo 30 minutos de distancia la segunda ciudad más rica del país y uno de los principales motores económicos de la región podría parecer, a primera vista, una gran ventaja para Puerto Plata. Sin embargo, también despierta ciertos temores. Son preocupaciones parecidas a las que suelen surgir cuando se firma un acuerdo de libre comercio: ¿quién saldrá realmente ganancioso?
Con la construcción del nuevo trazado, comienza a rondar una incertidumbre: ¿se servirá Santiago con la cuchara grande, mientras Puerto Plata termina recibiendo solamente las migajas?
El empresariado de Santiago ya puso la mirada en los millones de turistas que cada año llegan —y seguirán llegando— a Puerto Plata a través de sus dos terminales de cruceros, así como en el desarrollo de Punta Bergantín. Y hará todo lo posible por tenerlos a solo 30 minutos.
Mientras tanto, los municipios de Imbert, Altamira, Luperón y Guananico, que ya tienen a esos turistas a 30 minutos de distancia, parece que su liderazgo local mira hacia otro lado. O quizá, simplemente, todavía no han dimensionado que tienen frente a sus propias narices una oportunidad extraordinaria para impulsar el desarrollo de sus comunidades.
Una oportunidad que, si no se aprovecha, podría terminar llevándose el viento —o, en este caso, la Autopista del Ámbar.Puerto Plata cuenta con nueve municipios y una extraordinaria diversidad de recursos locales: culturales, naturales, históricos, gastronómicos y humanos. Muchos de ellos tienen un enorme potencial para desarrollar productos y servicios turísticos con identidad propia, capaces de hacer de cada municipio un destino diferente.
Puerto Plata está llamada a aprovechar sus fortalezas: esos recursos únicos que ya existen en su territorio y que no pueden trasladarse ni copiarse.
Están ahí, en su propia geografía. Son precisamente los que la distinguen del montón. Los que permiten que quien la visita pueda vivir una experiencia diferente a la de cualquier otro destino turístico.Porque, al final, lo verdaderamente valioso en turismo es aquello que no se puede fabricar en otro lugar: lo raro, lo auténtico, lo inimitable, lo único.
Only now. Only here.
La Autopista del Ámbar será, sin duda, una obra de gran beneficio para la región. De eso no hay dudas.
Pero también es cierto que los municipios del lado oeste de Puerto Plata tendrán, a partir de entonces, un nuevo competidor: un territorio que, al igual que ellos, estará a solo 30 minutos de distancia.
La diferencia no estará en quién tenga más cerca a Puerto Plata.
La diferencia estará en quién esté preparado para aprovechar esa cercanía.


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